viernes, 31 de julio de 2015

LA CARRERA DIPLOMÁTICA Y LA CUMBRE DE LAS AMÉRICAS
José de la Rosa Castillo – CIP 8-162-1182 Especialista en Relaciones Internacionales – Universidad de Panamá.

Dentro de pocos días el Estado panameño, orgullosamente albergará la VII Cumbre de Las Américas (10 y 11/04) para la cual trabaja arduamente para recibir a 35 delegaciones de los países del hemisferio  al más alto nivel. Panamá introduce una serie de innovaciones a este encuentro como lo son la invitación, por primera vez, a todos los Jefes de Estado y de Gobierno de las Américas,  y un foro académico que reunirá a los rectores de las universidades más prestigiosas del continente, donde la educación como tema central del gobierno del Presidente Varela estará en el centro de la discusión.
Lo anterior se contradice con los recientes intentos del actual gobierno, y su Ministerio de Relaciones Exteriores de reformar el Título II de  la Ley 28 de 7 de julio de 1999, Orgánica del Ministerio de Relaciones Exteriores que  establece la Carrera Diplomática y Consular, para permitir que personal sin preparación académica especializada en el campo de las relaciones internacionales, pueda ingresar a la Carrera Diplomática sin mayores méritos que trabajar en la Cancillería panameña y ser miembro de determinado partido político.
Este ante proyecto de Ley, es  el # 156  y tiene como propósito modificar  e introducir nuevos Artículos  al Título 11 de la Ley # 28 de 7 de julio de 1999, por medio del cual se pretende convocar a concurso interno de méritos, a los funcionarios que se encuentran laborando en el Ministerio de Relaciones Exteriores, a quienes para alcanzar la condición de funcionario de carrera diplomática y consular, tan solo se le exigirá que presenten un   título de licenciado en la profesión que sea,  y una hoja de servicios en la institución.
Lo que se trata  es obviar el concurso público de admisión,  al que estuvo y está obligado, por ley,   todo ciudadano panameño, que aspire ingresar a la carrera diplomática y consular.
La ley vigente establece que para ingresar a la carrera se requiere el título universitario a nivel de licenciatura en Relaciones Internacionales, sin negar la participación de otros profesionales de otras disciplinas, pero que tengan estudios de postgrado, maestría o doctorado en distintas ramas de las relaciones internacionales.  La modificación a la ley #28, no tendría lógica y resulta más bien retrógrada, sino es el evidente interés del gobierno de continuar politizando el servicio exterior panameño, que ya bastante nos ha llenado de vergüenza, bochorno y escándalos internacionales y aclaro: ninguno de estos hechos han sido protagonizado por diplomáticos de carrera, sino por el personal improvisado, desconocedor de las reglas de la diplomacia y que es enviado porque contribuyó a la campaña electoral de los gobernantes de turno.
El anteproyecto de Ley #156, desconoce el papel de la Universidad de Panamá, cuando establece que la Comisión Calificadora estará integrada por un profesor titular de las  universidades de Panamá y elimina la participación del Colegio de Diplomáticos de Carrera, gremio histórico reconocido y con personería jurídica, casi desde el nacimiento de la carrera diplomática a finales de la década de los 50´s del siglo XX.
Creemos en la necesidad de profesionalizar y modernizar el Servicio Exterior panameño pero rechazamos  las pretensiones del actual gobierno en reformar el Título II de  la Ley 28 de 7 de julio de 1999, porque las propuestas son retrógradas, desmejoran y desprofesionalizan y más bien politizan el servicio exterior.

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